Keep tranquilo, and habla spanglish

Keep tranquilo, and habla spanglish

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Mylene Hernandez

“Caballeros, ¡esto es tremendo!”

La fusión de culturas se hace notar cuando el camarero, en perfecto spanglish, te pregunta: “¿Quieres un healthy cubano?” Pues claro, pienso enseguida, ¿quién no querría eso? Porque, en su traducción básica, la pregunta se referiría a un cubano saludable. Pero no, en este caso, la mezcla de idiomas con la que convivimos nos sugiere que estamos frente a la selección de una versión más saludable de nuestro potente, sabroso y calórico sándwich cubano. Y es que, en Miami, los cubanos hemos sembrado muchas de nuestras raíces y entre ellas plantamos muy profundamente en tierra nuestro idioma.

El spanglish bien podría ser la lengua oficial de la ciudad de Miami, porque no son ajenos a ella ni los propios nativos americanos que aquí residen hoy. Ya sean hijos de padres hispanos, oriundos descendientes de los seminoles, o de cualquier otra lengua o nación, todos en el sur de la Florida entienden o hablan algo de español. No se deje engañar: ese, a su lado, le entiende muy bien. He conocido haitianos, serbios y chinos, en esta ciudad, que comprenden nuestra lengua a la perfección y hasta la hablan con cierta fluidez. ¡Es necesario! Pues puede que no hables bien el inglés, pero si no te comunicas en español en Miami, estás frito. Es por eso que, también, quienes no son capaces de manejarlo se sienten intimidados en ciertas partes de la ciudad. He conocido angloparlantes que temen acercarse al área de Hialeah, donde saben que, si no hablan español, no podrán comunicarse. Si no lo creen, les invito a leer, si tienen tiempo y deseos, los comentarios que dejan extraviados visitantes en sitios web como el de la cadena de supermercados norteamericana Wal-Mart, en su sucursal de Hialeah. Estas notas de autor constituyen un valioso testimonio de cuán perdido puede estar un americano al oeste de Miami-Dade sino habla nuestra lengua.

El spanglish de Miami es un producto cubano. Cuando la primera oleada de emigrantes cubanos llegó al sur de la Florida, en 1959, Miami era un lugar de retiro para ancianos que venían en busca de un lugar tranquilo y soleado donde finalizar sus días, lejos del estrés de las grandes ciudades. Rodeado de una extensa vegetación y grandes pantanos, Miami era una pequeña ciudad con una población de tan solo 467,830 habitantes, de los cuales solo el 10.8% era de origen extranjero. La composición de la población en aquella época era mayormente lo que se conoce en inglés como “whites” y, en tan solo 20 años, en un estudio demográfico realizado en 1980, se demostraría que la población cubana exiliada había copado el 70% del crecimiento poblacional de la región, siendo su mayoría absoluta.

Es conocido el impacto de los residentes cubanos en estas tierras de prosperidad. Uno de esos aportes ha sido, sin dudas, la incorporación de nuestro idioma de manera regional, que ha llegado hoy a tener un papel preponderante en la dinámica de la vida económica, social y cultural de Miami. Nuestro idioma se ha incorporado al batido de culturas, lo cual le ha permitido a miles de inmigrantes integrarse y adaptarse de manera más fácil en una ciudad donde ser bilingüe ya no se considera ni una habilidad extraordinaria ni una necesidad de supervivencia. Miami considera el español como suyo y lo ofrece en sus servicios con la opción de telefonía #9 para castellano, lo que quiere decir que, si usted no habla ni entiende nada de inglés, aun en tierras americanas, solo tiene que marcar en el teléfono la opción 9 y esta le llevará, en la mayoría de los casos, al servicio en español. En Miami no existe negocio que no tenga, mínimamente en su servicio al cliente, una persona que pueda comunicarse en castellano.

Nuestro aporte lingüístico al sur de la Florida es uno de los rasgos que distinguen al condado del resto de las ciudades de los Estados Unidos y es también uno de los factores que ha incentivado que esta ciudad sea considerada una meca para los hispanos. Miami es hoy en día el mayor puente de comercio entre los Estados Unidos y América Latina y uno de los destinos turísticos por excelencia entre los latinos, que la escogen por su mezcla de tiendas, playas y facilidad de comunicación.

El spanglish es el resultado natural del uso de los dos idiomas a la vez: el inglés y nuestra lengua madre, el español. Ahí donde se funden estas dos voces se crea esta jerga que cada día toma mas propiedad de lengua y es muy común escucharla en cualquier lugar de la ciudad. Creo que el spanglish saltará un día con jerarquía y reclamará un lugar como idioma. “¡O quizás sea too much!” Más allá de la broma, lo cierto es que hoy en día es parte de la cultura general de esta pequeña ciudad, que ha crecido gracias a la fuerza impulsora de nuestra comunidad y que ha llegado a tener voz propia en el mundo.

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