Béisbol: Mi Todos Estrellas

Béisbol: Mi Todos Estrellas

1 views
0

Eduardo Mora Basart

Al entrevistar a una connotada figura del béisbol, es recurrente preguntarle cuál sería su equipo ideal. Pregunta que recibe muchas veces la misma respuesta: En dependencia de la época.  A veces pienso en la posibilidad de viajar en la máquina del tiempo de Herbert George Wells: ¡Cuantas disputas historiográficas se podrían resolver!

Veríamos en acción a los patriarcas del béisbol cubano y a la pléyade de estrellas que le sucedieron. Hasta podríamos convencer a todos, de una vez y para siempre, de que el primer juego oficial no se celebró el 27 de diciembre de 1874, en el Palmar de Junco, Matanzas. Aunque pesa tanto la fuerza de la costumbre, que no faltarán quienes expongan: Viste, hasta la tecnología falla.

Sería grandioso ver jugar a Martín Dihigo, Adolfo Luque, José Caridad Méndez o a Camilo Pascual. Podríamos comparar el desempeño de cada jugador y construir nuestro propio todos estrellas. No desde una fría perspectiva estadística, sino sobre una base vivencial.

Roberto González Echevarría, autor del libro La Gloria de Cuba, al escoger a los más grandes de todos los tiempos, incluye en su equipo como receptor a Miguel Ángel González, primera base Rafael Palmeiro, segunda Octavio Rojas, campo corto Silvio García, tercera base Atanasio Tany Pérez, jardineros Orestes Miñoso, Tony Oliva, José Canseco, lanzadores, Martín Dihigo, José de la Caridad Méndez, Adolfo Luque, Camilo Pascual, Luis Tiant Jr., Mike Cuéllar y Conrado Marrero.

El estudioso del béisbol cubano Juan Antonio Martínez Osaba, realiza la siguiente elección. Como catcher Juan Castro, Antonio Muñoz en primera, en segunda Tony Taylor, en tercera Omar Linares, en el short Willie Miranda, Orestes Miñoso en el left field, Víctor Mesa en el center, en el right Luis Giraldo Casanova, como pitcher derecho Camilo Pascual, como zurdo Miguel Cuéllar, designado Orestes Kindelán y como mánager Jorge Fuentes.

En la selección de Martínez Osaba, es perceptible la simbiosis entre peloteros que jugaron antes de 1959 y en el período posterior. González Echevarría se circunscribe a quienes se desempeñaron dentro del béisbol profesional, tanto en Cuba, como en los Estados Unidos.

Es recurrentes este tipo de selección en las Grandes Ligas. Yogui Berra gana la mayor cantidad de adeptos como receptor. Si vamos a la primera almohadilla encontramos a Lou Gehrig como el que más votos obtiene, en segunda Rogers Hornby, en tercera Mike Schmidt, en el short Honus Wagner. Los jardines se convierten en la posición menos discutida: Ted Williams en el left, Willie Mays en el center y Baby Ruth en el right. El bateador designado sería Frank Thomas. Walter Johnson el pitcher derecho y Lefty Grove el zurdo.

Sin embargo, más allá de los antes mencionados, cuantas figuras podrían entrar en la disputa. Quien duda de la grandeza de un Roy Campanella o Mike Piazza como cátchers, de Jimmie Foxx o Albert Pujol, en primera, de un Eddie Collins o Jackie Robinson en segunda, aun cuando Robinson jugó tercera y primera base también, de George Brett o Eddie Matthews en tercera o de Derek Jeter, Alex Rodríguez o Carl Ripken Jr. en el short.

En los jardines tras Williams, Mays y Ruth, encontramos a estrellas como Stan Musial, Rickie Henderson, Barry Bonds, en el left, a Joe Di Maggio, Ty Cobb y Mickey Mantle en el center, mientras en el right a Hans Aaron, Frank Robinson, Roberto Clemente o hasta a un Ichiro Suzuki, quien se mantiene activo. Como pitchers derechos son fuertes candidatos Christy Mathewson, Roger Clemens, Satchel Paige o Cy Young, mientras pudieran incluirse los zurdos Warren Spahn, Randy Johnson, Sandy Koufax o el propio Babe Ruth, quien era no sólo un excelente bateador, sino un gran lanzador.

Si habláramos de un relevista, especialidad que en Grandes Ligas es muy bien valuada, Mariano Rivera apunta como el más grande. Pero junto a él están figuras como Denis Eckersley, Hoyt Wilhelm, Trevor Hoffman o el zurdo Billy Wagner. En cuanto al mejor director de la historia, después de Mc Graw, muchos entendidos se inclinan por Casey Stengel o Tony La Russa.

Las polémicas que desatábamos sobre béisbol en el espacio Con la bola en la mano, junto a Jimmy Castillo, atrapaba cada mañana a millones de televidentes en Cuba. Allí era recurrente la pregunta sobre mi Todos Estrellas. En ese momento nunca lo hice, por razones de tiempo al aire o para meditar. Ahora me atreveré a seleccionarlo. Aunque adscribiéndome a las figuras que tuve la oportunidad ver jugar y a algunas hasta entrevisté en diversas etapas de mi vida.

En primera base estaría Antonio Muñoz. Aunque admiré a Agustín Marquetti, con un número 40, que después de él pesa demasiado llevarlo. En segunda, Alfonso Urquiola. Esa es una de las posiciones que más estrellas ha aglutinado en el béisbol cubano, entre ellas, vi jugar a Félix Isasi, Rey Vicente Anglada, Antonio Pacheco, Juan Padilla y Enriquito Díaz. Germán Mesa era inigualable en el short. Aun cuando los anotadores le atribuyeron errores que obedecían a su inmensa capacidad de desplazamiento. Disfrutaba viendo jugar a Pedro Jova, Rodolfo Puentes, Giraldo Iglesias o Eduardo Paret. En Puentes sobresalía su agilidad para sacar la bola del guante, convirtiendo en imperceptible la potencia de un brazo que no era el ideal para jugar el llamado campo corto.

El tercera base es inobjetable: Omar Linares. Sin embargo, quien no admiró a Pedro José Rodríguez, protagonista junto a Antonio Muñoz de uno de los más importantes one-two en la historia del béisbol cubano, a Lázaro Vargas, Gabriel Pierre, Yulieki Gourriel o hasta a un Hiram Fuentes, a quien se menciona poco, pero quien fue, junto a Diego Mena, uno de los mejores jugadores de esa posición en la historia del béisbol pinareño.

Al hablar de los jardines son varias las estrellas. Indelebles recuerdos me dejaron Luis Giraldo Casanova, Lourdes Gourriel, Fernando Sánchez, Javier Méndez, Víctor Mesa, Wilfredo Sánchez, Armando Capiró, Fermín Laffita, Osmani Urrutia o Frederich Cepeda. Pero existen tres extraclase: Luis Giraldo Casanova, a quien situaría en el right. Casanova fue bautizado por Bobby Salamanca como El señor pelotero y es considerado como el más completo de los jugadores cubanos desde 1959 hasta la actualidad. En el center field situaría a Víctor Mesa y en el lefth a Lourdes Gourriel, aun cuando resulta difícil elegir entre tres fuera de serie como Gourriel, Cepeda y Capiró.

Detrás de home estuvieron jugadores como Pedro Medina, Juan Castro, Alberto Pestano o Alberto Martínez. Una justa selección diseccionaría los cátcher entre defensivos y ofensivos. Los mejores a la defensa fueron Ariel Pestano, Juan Castro, Lázaro Pérez y Alberto Martínez, mientras, a la ofensiva sobresalieron Pedro Luis Rodríguez, Pedro Medina, Juan Manrique, Evelio Hernández y Rolando Meriño. Ante la disyuntiva de elegir uno, si lo hiciera desde una perspectiva de equipo me inclinaría por Juan Castro, pero como más completo en la receptoría escogería a Pedro Medina.

Al seleccionar a un bateador designado, el espectro no sería muy amplio. Creo que la inmensa mayoría, si no la totalidad, se inclinaría por Orestes Kindelán. Aunque una figura como Romelio Martínez, sería un excelente candidato como segunda opción, por su aplomo y poder ofensivo.

El staff de pitcheo es amplio. Las Series Nacionales constataron la grandeza de  Braudilio Vinent, Rogelio García, José Antonio Huelga, Juan Pérez Pérez, Omar Carrero, Gaspar Legón, Jorge Luis Valdés, Santiago Changa Mederos, Orlando El Duque Hernández, Lázaro Valle, Jesús Guerra, José Modesto Darcourt, Pedro Luis Lazo, José Ariel Contreras, Ormari Romero, Juan Carlos Oliva, Reinaldo Costa, Félix Pino, Omar Ajete, José Miguel Abreu. Estoy convencido que, con sólo aguzar la memoria, muchos nombres se sumarían a esta lista.

Pero si se trata de seleccionar a dos, uno derecho y otro zurdo, pudiera estar entre Braudilio Vinent, Pedro Luis Lazo, José Antonio Huelga, El Duque Hernández, Jorge Luis Valdés, Changa Mederos y José Miguel Abreu. Inclinándome por Braudilio Vinent como lanzador derecho, uno de los pitcher de más consistencia en la historia del béisbol cubano, y en el caso del zurdo, no considero una mejor opción que el matancero Jorge Luis Valdés. Él, junto a Santiago Changa Mederos, devienen los dos más grandes zurdos en la historia del béisbol cubano. Si tuviera que seleccionar un pitcher relevista, ese sería Pedro Luis Lazo, aun cuando siempre rememoro a Euclides Rojas, un apagafuegos con los Industriales, durante una etapa dorada del béisbol en Cuba.

La selección de los directores la haría sobre la base de dos parámetros fundamentales: sus resultados competitivos y la visión estratégica para la toma de decisiones. Sumando ambas variables, encontramos a Jorge Fuentes, Servio Borges, Higinio Vélez, José Miguel Pineda, Eduardo Martín, Carlos Martí, Antonio Pacheco, Pedro Chávez, Higinio Vélez, Alfonso Urquiola o Rey Vicente Anglada. De todo el grupo me inclinaría por Pedro Chávez, por su sagacidad y maestría a la hora de tomar decisiones, muy cercana al modo en que lo hacía José Miguel Pineda.

Largo es el camino andado por el béisbol cubano en casi un siglo y medio. Innumerables gigantes honran el panteón nacional, tanto dentro como fuera del país. El tiempo seguirá su andar y nuevos nombres se insertarán en el firmamento beisbolero. Soy de los que confía en que atrás quedará la actual crisis beisbolera cubana, bien alejada de las aptitudes de sus jugadores, como demuestran día a día figuras como Yasiel Puig, Aroldis Chapman, Yoeni Céspedes, Pito Abreu y muchos otros, con capacidades para brillar en las más exigentes ligas beisboleras del mundo.

 

Your email address will not be published. Required fields are marked *